
Miranda tiene 5 meses. Miranda, que no es mi hija, que es prima segunda, que se le encienden los ojos de felicidad cuando ve algo diferente. Miranda que no habla y a la que uno le habla con cara de idiota, Miranda fue vista a traves de internet, en vivo, para varias personas. Solo tiene 5 meses. Tengo que confesar que una lágrima alcanzó a salir, cuando en medio de la virtualidad imaginé del otro lado del oceáno a mi primo sonreirle por primera vez.
Podría uno decir, pues, skype, videollamada, eso es común. No, esta vez es diferente.
La palabra streaming hizo parte de mi vocabulario un dia que no recuerdo. Por allá en los años de la universidad (que no fueron hace tanto) eso lo hacían los ñoños, para el Encuentro Medellin 07, o sea solo dos años. Y nunca, la verdad vi ningún streaming. Eso no funcionaba, no rodaba, no corría.
Luego que los canales se veian por internet, que la radio también, y no se cuando relacioné que esa palabra era transmitir en vivo por internet. La señal muy regular, el plugin que faltaba, que no funcionaba con cierto explorador.
Y hoy vi Tecnocoquito, en el capitulo de Diccionario Tecnológico, en el que tranquilamente explicamos que es streaming. Yo no se si quedó claro, espero que si, pero salió tan natural como si la palabra hubiera existido toda la vida, como si un streaming fuera algo que lógicamente alguien en un libro se hubiera imaginado y hoy simplemente fuera real.
Digo a veces charlando que proximamente la vida y hasta los sueños serán en vivo, y recuerdo a Ray Bradbury en Farenheit 451 con las paredes parlantes y me parece que estamos llegando a un mundo donde alguien en cualquier lugar y desde cualquier lugar puede estar hablandote a ti y solo a ti. Podría uno pensar que como la mujer del bombero que quemaba libros o los gordos humanos de Wall e seremos en un futuro ya casi presente embobados por las pantallas, alienados por el gran hermano, por el Xpoder detras de las pantallas.
Pero Miranda cuando tenga mis 26, si todavía le queda tierra por vivir, si todavía hay ciudad y no hemos caído en esos caos futuristas, Miranda habrá tenido miles y millones de streamings, su rostros estarán en grabaciones en la nube millones de veces, uno escribirá Miranda en el super Google de esos años, y encontrará su crecimiento registrado puede que por un poder oscuro, pero también por conocidos y desconocidos, y quien sabe, por los seres que dentro de miles de años habiten estas tierras.
Asi debieron haberse sentido los hombres cuando entendieron la importancia de la fotografía. Y eso que solo fue el comienzo.
Y mientras quisiera que mis sueños fueran en vivo, mis noches de los viernes son ya en vivo. Y tambien a veces otras noches, y a veces unas tardes, y a veces unas mañanas. Y mientras mi mamá apenas me vio por primera vez en streaming apenas hace ocho días, nosotros ya llevamos casi 4 meses en eso de sentarse frente a la cámara y a la pantalla, frente al cable que conecta un computador con el mundo a través de internet, con la fé, únicamente, que alguien llegue a escucharlo a uno. A odiarlo, también, a quererlo, a sonreírle, a estar en silencio, mientras uno dice y opina.
Punto Link haciendo TV 2.0 ha sido entender que uno puede hablar de lo que sea, y alguien, aunque sea uno, la mamá, o un primo, lo va a ver a uno. Que esta TV 2.0 no es masiva como la TV 1.0. Que funciona de 2 vías, que el chat es parte del programa no como la niña del chat, sino que el chat hace también que el programa sea de una u otra forma. Que a pesar de los 15 o 20 segundos de retraso hay que esperar a la gente que no sólo lo vea a uno, sino que conversa con uno. Que un show puede pasar de cosas tan "serias" como un repaso semanal hasta mas "banales" como un tema politico, o mas serio, simplemente hablar de un hobbie. Que lo serio o importante se lo pone uno. O mostrar como se hace x o y cosa. Que la conexión tiene limitantes, que el flash encoder se lo están inventando todos los días, que servicios hay muchos, que unos ofrecen unas ventajas, otros, otras. Que el internet móvil en Colombia es un mito y que el wifi aun le falta por el asunto de estabilidad, por lo menos en el ámbito casero. Que al hacer streaming hay que ofrecer dos garantías: que te oigan y que te vean, pero que lo que digas o muestres, siempre sera escuchado por alguien. Que claro, en Internet y en la nube 2.0, además de hacer networking, red, se lanzan piedras al aire, y no necesariamente caen al vacío. Sino a una red, claro, que lo sostendrá por un tiempo suficiente.
Y para Punto Link, y para mi, es importante este ensayo que hacemos, porque cada 8 dias es diferente, porque asi se aprende de todo un poco. Porque es como hacer television de verdad pero en la comodidad de la casa, porque no dependemos de nadie para hablar de lo que vemos y de como vemos el mundo, porque tenemos una ventana a un mundo, donde nos ven las caras, nos escuchan las voces, donde nosotros leemos voces. Donde hay retroalimentacion inmediata. Porque en el show podemos decir lo que pensamos, y lo que no pensamos, con lo que queremos de un mundo bonito, y lo que no nos gusta de ese mundo bonito. Porque es tambien validar la posición de ser alternativos e independientes en un medio que es comercial y masivo.
Y que ¿Cómo vive uno? ¿De qué? Pues en esto de los medios 2.0 nada se ha terminado de decir. El asunto de monetizar un streaming está mas lejos de un solo show y medido por el acceso a internet en forma masiva. Por el momento, asi como lo hacemos con el resto de proyectos que si nos pagan, nos divertimos bastante. Ya más de tres gatos nos ven las caras, y otros tantos saben que los chicos de Punto Link estan cada viernes en el mismo lugar y en el mismo canal. A un solo click y que a veces es divertido. Queremos mientras tanto que la fe supere la ingenuidad y se vuelva en proyectos mas bonitos, que al final hagan parte del mundo que queremos vivir.
Por lo pronto, a Miranda y a otros tantos miles y miles de bebes que hoy nacen, su vida, como la de nosotros hoy, esta siendo registrada y guardada. Probablemente la soledad a la que el mundo moderno parecía condenarnos puede ser equilibrada con la compañia de nicknames al otro lado de la pantalla. Por lo menos.